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11 sept
3 min de lectura

Actualizado: 12 sept

El vidrio es, junto con la perfilería, el elemento que más influye en el comportamiento real de un cerramiento. Elegir el tipo de cristal adecuado marca la diferencia entre un espacio que funciona bien todo el año y uno que decepciona en cuanto llega el primer día de mucho frío o de mucho ruido en la calle.

Sin embargo, es habitual que esta decisión se deje en un segundo plano frente a la elección de la perfilería o el sistema de apertura, cuando en realidad es el vidrio el que determina buena parte del confort térmico y acústico del espacio ya terminado.


Vidrio simple vs. vidrio doble (climalit)

El vidrio simple apenas aísla del frío, del calor o del ruido, por lo que rara vez tiene sentido en un cerramiento pensado para usarse durante todo el año. El vidrio doble o climalit, formado por dos lunas separadas por una cámara de aire o gas, mejora de forma notable el aislamiento térmico y acústico, y es la opción que recomendamos en la práctica totalidad de los proyectos habitables.

Vidrio laminado de seguridad

Compuesto por dos o más láminas de vidrio unidas por una película que evita que se fragmente en caso de rotura. Es obligatorio en determinadas ubicaciones según el Código Técnico de la Edificación (barandillas, superficies acristaladas accesibles o de gran tamaño) y recomendable en cualquier cerramiento con alto tránsito de personas.

Vidrio de control solar y bajo emisivo

Incorpora un tratamiento que reduce la entrada de calor en verano y limita la pérdida de calor en invierno, sin renunciar a la luminosidad. Es especialmente recomendable en cerramientos con orientación sur u oeste, donde la incidencia solar es más intensa.

Este tipo de vidrio suele marcar una diferencia notable en el confort de un cerramiento durante los meses de más calor, evitando el efecto invernadero que se produce cuando un espacio muy acristalado recibe sol directo durante muchas horas al día.

Vidrio acústico

Incluye una cámara o láminas específicamente diseñadas para reducir la transmisión del ruido. Es la opción adecuada para terrazas o cerramientos en entornos urbanos ruidosos, junto a calles con tráfico intenso o zonas de ocio.

Tabla comparativa de tipos de vidrio

Tipo de vidrio

Aislamiento térmico

Aislamiento acústico

Cuándo se recomienda

Doble estándar

Bueno

Bueno

Uso general en cualquier cerramiento habitable

Bajo emisivo / control solar

Muy bueno

Bueno

Orientaciones muy soleadas

Laminado de seguridad

Bueno

Bueno

Zonas de riesgo o exigidas por normativa

Acústico reforzado

Bueno

Muy bueno

Entornos urbanos ruidosos


¿Se pueden combinar varias prestaciones en un mismo vidrio?

Sí, y de hecho es la solución más habitual en proyectos de cerramientos: un vidrio doble con tratamiento bajo emisivo y, además, laminado de seguridad en la hoja interior. La combinación exacta depende de la orientación del cerramiento, del nivel de ruido del entorno y de si la normativa exige seguridad en ese punto concreto.

Qué vidrio recomendamos según cada proyecto

No existe un vidrio único válido para todos los casos: depende de la orientación, del uso que se le vaya a dar al espacio y de la normativa aplicable. En Hazul, nuestros diseñadores de espacio estudian cada proyecto antes de recomendar el tipo de vidrio, combinando prestaciones técnicas con el resultado estético que busca el cliente.




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